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Esta historia ya lleva un tiempo en Internet, pero como nos parece increíblemente EMOTIVA, os la vamos a contar. Porque admitámoslo: todos echamos de menos a alguien.

Es la historia del usuario 00WARTHERAPY00 que  perdió a su padre cuando sólo contaba con seis años de edad y de como un videojuego permitió que jugara de nuevo con él, casi una década después de que falleciera.

Después de 10 años sin atreverse a tocar la Xbox de su padre, decidió encenderla y jugar una partida a RalliSport Challenge‘. Un videojuego de rallies y competición al que jugaban juntos cuando sólo contaba con 4 años.

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Imaginaros su cara de emoción cuando se dio cuenta de que el último record grabado en la memoria lo ostentaba su padre, y como tal, el coche de su padre aparecía junto al suyo en forma de Ghost Driver, una reproducción EXACTA de la carrera con la que el corredor que consiguió el mejor tiempo del trazado.

Él, ahora ya un adolescente, se reencontró con su padre gracias a los recuerdos que habían dejado grabados en la vieja Xbox. Sus partidas, sus datos, sus records… y el vínculo que establecieron gracias a ese videojuego.

00WARTHERAPY00 descubrió que su padre había sido endiabladamente rápido, pero después de muchas horas de practica tuvo la oportunidad de batir su tiempo. El problema es que la XBOX sólo almacena la carrera con el mejor tiempo por lo que, batir el record de su padre haría desaparecer a su “fantasma” para siempre. Los buenos recuerdos pudieron más que su ego de jugador… y paró el coche en último momento, dejando que su padre le adelantara de nuevo en la linea de meta.

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Traducción:

Bien. Cuando yo tenía 4 años mi padre compró una Xbox. Ya sabéis, la primera que salió en 2001: aquella resistente y con forma de bloque. Nos divertíamos muchísimo jugando juntos a todo tipo de videojuegos, hasta que cuando yo tenía 6 años, mi padre murió.

No fui capaz de tocar la consola en 10 años.

Normalmente jugábamos a un juego de carreras:’RalliSport Challenge’. Un juego muy bueno para su época.

Y cuando empecé a toquetear… me encontré un FANTASMA.

Literalmente.

¿Sabéis cuando se hace una carrera cronometrada, y la carrera más rápida hasta ese momento se queda grabada en forma de un conductor fantasma? Pues si, es lo que os estáis imaginando. A día de hoy el fantasma de mi padre sigue dando vueltas en la pista.

Jugué y jugué, y jugué hasta que casi fui capaz de superar al fantasma. Un día conseguí superarle, le adelanté y…

Me paré al llegar a la meta. Solo para asegurarme de que no lo iba a borrar.
Felicidad.

Fuente

 

  • http://masmanuti.wordpress.com/ manuti

    jod*r qué bonita historia !!!

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